La nueva ley que perjudica a los «criptoinfluencers» españoles

La nueva ley que perjudica a los «criptoinfluencers» españoles

Pablo Pérez

España, en los últimos años, se ha convertido en un país que incentiva bastante poco a las personas o sociedades generadoras de riqueza o empleo. Además, la fiscalidad abusiva a la que somete a sus contribuyentes, está provocando una desbandada de los creadores de contenido y personas con negocios online. Esto implica que los inversores de criptomonedas y creadores de contenido de esta temática no iban a ser menos, sobre todo si pueden vivir de ello

Por si fuera poco, desde el 7 de julio de 2022, el gobierno español ha aprobado la Ley 13/2022, General de Comunicación Audiovisual por la cual establece una serie de obligaciones, restricciones y prohibiciones a los influencers, streamers, bloggers que regularán la creación y distribución de dichos contenidos bajo amenazas de multas y embargos. Conozcamos más en profundidad como impacta a los «criptoinfluencers españoles».

¿A quién le afecta?

En primer lugar descifremos el artículo 3 del ámbito de aplicación de esta ley. sección I. Básicamente, esta ley repercute a cualquier prestador de un servicio de comunicación audiovisual que tenga su sede en España o las decisiones editoriales sobre su servicio se tomen en España. Sin embargo, cabe hacer un mayor hincapié en los siguientes apartados.

 Punto 2, apartado e)

Apartado e)

Como resumen, este fragmento indica que si el criptoinfluencer cripto inició su actividad en España, por ejemplo, creándose una cuenta de Youtube y posteriormente se ha ido a vivir a Andorra para evitar la presión fiscal, también lo consideran como si estuviera en España, aplicándole todo lo que se recoge en esta ley.

Punto 4, apartado a) y b)

Apartado a) y b) punto 4

En conclusión, este fragmento aboga a que si el influencer tiene una alta comunidad, aunque no sea «el prestador del servicio audivisual» ya que se apalanca de portales audiovisuales como Youtube o Twitch, para ellos, lo considerarán como un «canal de televisión» dentro de esa aplicación y estará sometido a dicha ley.

¿Cúales son los comportamientos adecuados?

Dicha ley, en el artículo 15 denominado «Códigos de conducta de autorregulación y corregulación», sección I, punto 4, establece una serie de conductas que deben promoverse. Entre ellas, pretenden dejar claro la protección del menor en las exposiciones en las comunicaciones relativas con juegos de azar, alcohol, bebidas energéticas etc.

Sin embargo, llama muchísimo la atención el apartado j) que indica lo siguiente.

j) Protección de los usuarios respecto a la desinformación.

Esto implica que el Estado en base a sus criterios o intereses, decidirá lo que es desinformar o lo que no. Por ejemplo, cuando el influencer cripto muestre una información que no se ajuste a su línea editorial podría considerar el incumplimiento de la misma.

¿Quién se puede considerar un servicio de comunicación?

Este apartado es una de las grandes incógnitas ya que solo hablan de cosas totalmente laxas del estilo «que llegues a un público grande», «que tus opiniones pretendan alcanzar un nicho»… En definitiva, no se mide de manera objetiva y queda a su propio criterio.

Por tanto, el creador de contenido cripto tiene que evaluar si debe registrarse en el «Registro de prestadores de servicios de comunicación audiovisual. Sitio en el que debería estar dado de alta siempre y cuando tenga sospecha de que debe considerarse como servicio de comunicación.

Por último, en caso de no estar dado de alta y el gobierno considerar que sí debería, las sanciones a las que se enfrenta el generador de contenido ascienden desde los 30.000 € en adelante.

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